lunes, 7 de junio de 2010

7. Proceso de trabajo (muy) básico

(c) Miguel Angel Muñoz Pellicer / www.photomamp.com

A continuación vamos a hacer un recorrido muy sencillo por un método posible para organizar la iluminación en el estudio. Hay procesos mucho mas complejos, y mucho más personalizados, tanto para estudio como para exteriores. En el contexto y tipo de curso que nos ocupa, partiremos de una perspectiva sencilla.

Obviamente, en un curso avanzado buscaríamos voluntariamente un mayor complejidad en todos los factores: el entorno (estudio y exteriores), los esquemas de iluminación (cantidad de unidades de flash y optimización de su uso), en la perspectiva y distancia focal a utilizar, en el modo de representación del sujeto, superficies, texturas, etc.

Por el momento volveremos a un punto de vista más sencillo (aunque efectivo!): Como método básico para decidir la ubicación de las luces en el estudio, podemos seguir un orden lógico. Pongamos por ejemplo, una estructura de 3 luces:


  • A. En primer lugar ubicamos la luz principal. La potencia de esta luz (y la exposición que requiera) será el punto de partida para decidir las potencias del resto de luces (un ejemplo habitual: una luz frontal a 45º).

  • B. A continuación ubicamos la luz de relleno para suavizar las sombras, en caso de que lo consideremos necesario y en la cuantía en que lo consideremos necesario (siguiendo el ejemplo anterior, podríamos ubicar la luz de relleno de forma simétrica, a 45º frontal y en el lado opuesto).

  • C. Si queremos que la figura obtenga tridimensionalidad y queda recortada sobre el fondo, podemos utilizar una luz para iluminar el cabello o el contorno de la figura recortándolo sobre el fondo, o bien una luz dirigida al fondo, o ambas.

  • D. En algunos casos querremos generar efectos, acentuar algún elemento mediante una luz puntual, etc. En estos casos podremos plantearnos la posibilidad de incrementar la cantidad de focos (por ejemplo: utilizar una luz con cono y/o panal de abeja para el cabello), o bien alterar parcialmente la distribución de luz de un foco amplio, mediante el uso de banderas translúcidas (por ejemplo: reduciendo parcialmente la luz que incide sobre el cuerpo, desde una ventana, sin afectar a la luz que la misma ventana dirige al rostro).
Como vemos, el método más sencillo (que no el único) para decidir la ubicación de estas luces vendrá indicado por la situación de la luz principal y las necesidades que genere para su reproducción fotográfica.

Del mismo modo procederemos con la intensidad de la luz en cada una de esas ubicaciones. De nuevo, siguiendo un orden lógico, podemos prever qué potencia de luz asignar a cada una, en base al efecto que queramos lograr:

A. Luz principal:
Su potencia marcará la exposición (bien sea ligeramente sobreexpuesta o ligeramente subexpuesta, según nuestras pretensiones). Trabajando con luz de destello, el valor esencial para ajustar la exposición será la abertura de diafragma o “nº f”. La única limitación en la velocidad de obturación será no sobrepasar la máxima velocidad de sincronización de la cámara con la que estemos trabajando.
(Existen diversos sistemas para sincronizar obturación y destello de flash, más allá de la máxima velocidad de sincro "standard"... pero no son necesarios en el contenido de este curso).

Puesto que el “nº f” regirá la exposición, nos aseguraremos que la potencia de la luz principal sea la adecuada para la abertura de diafragma con la que queramos trabajar (por razones de profundidad de campo requerida, rendimiento de la óptica, etc.).

Una vez seleccionada la potencia adecuada y hallado el “nº f” para exponer correctamente esa luz, toda la imagen deberá regirse (obviamente) por la misma exposición. Por tanto, las nuevas luces deberán estar subordinadas al diafragma adecuado para la luz principal.

La relación de intensidad de luz entre los diversos focos se denomina “Relación de Iluminación” o “Ratio de Iluminación”; relaciona las intensidades de la luz entre focos y se expresa del modo:

”Ratio 1:1” : ambos focos tiene la misma intensidad. Es decir, ambos quedan correctamente expuestos con la misma abertura de diafragma.

“Ratio 2:1” : el primer foco posee el doble de intensidad que el segundo. Si al primero correspondiese una abertura de diafragma f:11, al segundo correspondería una abertura f:8. O dicho de otro modo, el segundo foco quedará subexpuesto 1 EV o “1 punto”.

“Ratio 3:1” : el primer foco posee el triple de intensidad que el segundo. Este segundo foco quedará subexpuesto 1,5 EV o “1 punto y medio”.

“Ratio 4:1” : A partir de este ratio de iluminación (4:1, 8:1), el efecto que produce la iluminación es más dramático. En este caso, el segundo foco posee una cuarta parte de intensidad que el primero. Este segundo foco quedará subexpuesto 2 EV o “2 puntos”.

Y así sucesivamente para el resto de valores.

B. Luz de relleno:
Dependiendo de la intensidad que queramos mantener en las sombras, crearíamos un "Ratio de Iluminación" de 1:1 (en caso de que queramos mantener la misma intensidad en ambas luces), 2:1 (la diferencia entre la luz principal y la de relleno es de un punto), etc.

Un buen punto de partida es crear una diferencia de luces de 2:1 a 4:1 entre la luz principal y la de relleno.

C. Luz de contorno:
Cuando ubicamos una luz trasera a 45º (cercana al fondo y dirigida hacia la/el modelo), para delimitar con una línea de luz el contorno de la figura o el pelo, podremos sobreexponer esta luz en una relación 2:1 con respecto a la luz principal. Deberemos controlar el riesgo de que los detalles desaparezcan con la sobreexposición (detalles del cabello, textura de la piel, tejidos, etc.).

D. Luz de fondo:
Dependiendo del tipo de fondo a emplear y del efecto pretendido, podemos iluminar el fondo con la misma intensidad que la luz principal o incluso sobreexponerlo.

En el caso de un fondo de color, en que queramos mantener su tono saturado, podemos empezar con un Ratio 1:1 entre luz principal y luz de fondo.

Si tenemos un fondo blanco, podemos elegir asignarle una variedad continua de tonos, entre gris oscuro, gris claro o blanco sin detalle, procediendo del siguiente modo:

Tono gris oscuro a partir de fondo blanco: subexpondremos el fondo respecto a la luz principal (Ratio 2:1 en favor de la luz principal).

Tono gris claro a partir de fondo blanco: podemos empezar con un Ratio 1:1 respecto a la luz principal.

Tono blanco sin detalle a partir de fondo blanco: para mantener un fondo blanco plano, continuo, luminoso y sin detalle, lo sobreexpondremos hasta 2 EV (2 puntos) con respecto a la luz principal. Obtendremos, en este último caso, un Ratio 4:1 en favor de la luz de fondo, respecto a la luz principal.

En este caso, deberemos dedicar especial atención a los contornos de la figura. El exceso de sobreexposición respecto a la luz principal, puede producir una perdida de información en los contornos del sujeto recortados ante el fondo blanco.

A su vez, cuidaremos la distribución de la luz parásita y periférica utilizada para el fondo; ésta puede incidir en las zonas limítrofes del sujeto, sobreiluminándolo, e incluso en zonas marginales de la lente, produciendo flare (evitaremos este riesgo con el uso de banderas independientes, paneles opacos y/o parasol en el objetivo).

Próximo capítulo: