viernes, 29 de enero de 2010

2. Esquemas básicos de Iluminación: componer con la luz. Parte 1.

(c) Miguel Angel Muñoz Pellicer / http://www.photomamp.com/

En la fotografía de estudio se utilizan habitualmente diversas fuentes de luz para iluminar por separado y con diversas intensidades, diferentes puntos de la escena. La combinación adecuada de estas luces resulta esencial para obtener una fotografía que dirija correctamente la atención del espectador, destaque los elementos que nos interesan en la escena, represente los volúmenes en la forma en que queremos, muestre la expresión y forma del rostro pretendida, etc.

Para comprender mejor cómo utilizar cada una de estas luces, cuándo son necesarias, cómo deben disponerse, qué potencias y relaciones de intensidad deben mantener entre ellas, etc. lo más aconsejable es empezar observando los efectos que produce un único punto de luz.

En una primera aproximación a los efectos de la luz, podemos empezar por distinguir entre cuatro tipos de luminosidades en la escena, figura, modelo, etc. Su nomenclatura puede cambiar según autores, sin que por ello cambien las zonas a las que nos referimos; los nombres más habituales son:

- Reflejos Especulares (o sencillamente, reflejos):
Zonas de altas luces en las que aparece directamente reflejada la imagen de la fuente de luz, por la naturaleza de la superficie. Por ejemplo: reflejo de una ventana en la pupila, barnizados en la superficie de complementos como el charol, tejidos, accesorios metálicos como joyería, etc.

- Altas Luces Difusas (o altas luces):
Áreas de altas luces que no son reflejo directo de la fuente de luz (por ejemplo, áreas de alto brillo en un retrato, etc.). En un estudio más minucioso podriamos dividir esta zona en dos. Por el momento, es suficiente considerarlas de forma agrupada, distinguiéndolas de los reflejos.

- Sombras:
Zonas en la que no incide luz.
También podríamos dividir esta área en dos, pero la  mantendremos agrupada en una por el momento, como en el caso anterior.

- Transiciones o Zonas de Transferencia:
Suponen la gradación mediante la que se pasa de la zona de luz a la de sombra. Su suavidad y amplitud depende de la dureza de la luz empleada:
Con luz dura: menor amplitud y menor gradación.
Con luz suave: mayor amplitud y mayor gradación.

Los beneficios de cada fuente de luz pueden convertirla en la luz principal y sus carencias pueden compensarse con luces accesorias de relleno.

Un consejo antes de continuar: todas las disposiciones de luces, modelo y cámara tradicionalmente aconsejadas, son alternativas (entre un amplio abanico de posibilidades), a las que dedicar una especial atención, por utilizarse habitualmente obteniendo buenos resultados. Pero no son más que eso: alternativas. No resulta aconsejable observarlas como reglas invariables. En nuestras manos está la posibilidad de experimentar, comparar y finalmente decidir, qué alternativas (o sus variantes), nos pueden interesar más.
Respecto a la distrución de las luces, la identificación de su ubicación y la forma de expresarlas, podemos emplear diversas nomenclaturas. Entre las más populares, encontramos las siguientes:

- El reloj de Millerson: identifica la ubicación de las luces, comparándolas con las horas de un reloj, desde un punto de vista cenital. La perspectiva que se impone en la ordenación de luces, es la de la cámara, gobernada por el rostro retratado, al modo de una brújula: el rostro siempre se dirige hacia las 6:00; si el rostro gira, la nomenclatura gira con él. En este caso, se establece un "eje" perpendicular al rostro que siempre se dirige hacia las 6:00. De este modo, una luz procedente de detrás del rostro será una luz a las 12:00, una luz frontal (dirigida desde el punto hacia el que mira el rostro) será una luz a las 6:00, etc.

- Alternativa al reloj de Millerson: El plantemiento es parecido al "Reloj de Millerson", pero invertido y más estático. De nuevo es la vista cenital de un "reloj". En este caso, el punto de vista que se impone en la escena, es el del sujeto fotográfico. Establecemos una línea perpedicular al fondo, que une figura y fondo. En la base de esta línea (en su unión con el fondo), siempre están las 6:00 independientemente de que en cada momento la/el modelo pueda girar su rostro o torso. De este modo, una luz procedente del fondo será una luz a las 6:00, una luz frontal será una luz a las 12:00, etc.

Personalmente, prefiero este sistema. Con esta "alternativa al Reloj de Millerson", la nomenclatura de un esquema de iluminación estable, no cambia cada vez que el fotógrafo o el modelo cambien de posición (puesto que son relativas a la escena).

Puede parecer un poco complicado, pero en adelante las fotografías que muestren el efecto de una luz estarán acompañadas de un diagrama que muestra las posiciones de fondo, modelo, luces y cámara desde un punto de vista cenital. De ese modo, será mucho más sencillo entenderlo e iniciarse en esta nomenclatura.

- La ubicación en grados: Este sistema relaciona la ubicación de las luces con respecto al eje óptico y la horizontal. Se indica en grados, que identifican los ángulos establecidos entre el eje óptico y el eje del foco, así como entre el eje óptico y la horizontal. Según este sistema, una luz ladeada hacia la izquierda y dirigida a un rostro desde un punto de vista elevado, será una luz de "45º a la izquierda y 45º elevada" o también conocida como "45º y 45º" de forma sintética (puesto que es una ubicación clásica de luces). Esta nomenclatura "45º a la izquierda y 45º elevada" significa: una luz desviada 45º con respecto al eje óptico (izquierda) y 45º con respecto a la horizontal (elevada).

Esta nomenclatura no siempre emplea grados para ambas ubicaciones (horizontal y vertical). En algunos casos puede mostrar sólo una medición en grados, indicando la orientación en el plano horizontal (si no indica ninguna información en el plano vertical significa que la altura del foco es "media" o a la altura de los ojos en retrato). Así mismo puede acompañarse de informaciónes no basadas en grados, del tipo: (90º a la derecha, ligeramente elevada).

- La ubicación "descriptiva": Este modo no es realmente un "sistema" (no está tan "sistematizado" como los otros, aunque ninguno lo está de forma normalizada), pero resulta fácilmente comprensible cuando pretendemos mostrar ubicaciones de luces aproximadas. Es el más fácil de explicar, pero no el más preciso. La ubicación de las luces se expresa de diveras formas, a veces combinanda con la nomenclatura de otros sistemas.

Algunos ejemplos de sistema sistema pueden ser: luz ladeada dirigida al sujeto desde la derecha, a 45º y "luz de recorte" o "luz de contra" por la derecha (ésta última, luz que procede desde el fondo y se dirige hacia el sujeto, marcando su contorno).

Algunas cuestiones habituales a este respecto, son:

- ¿Cual de los sistemas es el mejor? cualquiera que nos sirva para entendernos. Si los interlocutores sabemos qué tipo de nomenclatura estamos empleando, no deberíamos confundirnos. Al fin y al cabo, la ubicación de las luces siempre es aproximada. En el estudio fotográfico no solemos utilizar un medidor de ángulos y cinta métrica para ubicar los focos.

- ¿Se puede prestar a confusión algún sistema más que otros? en el remoto caso de que pudiésemos confundir derecha con izquierda o fondo con primer plano (por las interpretaciones simétricas de algunos sistemas), la fotografía es la que nos mostraría dónde está la luz frontal, dónde el contraluz, dónde el relleno, etc.

Para que no se presten a confusión los capítulos siguientes, el sistema que emplearé es "la Alternativa al Reloj de Millerson" por las razones de utilidad expuestas anteriormente.

Próximo capítulo: